Domingo de Ramos

El Domingo de Ramos por la mañana, dimos comienzo a nuestra Semana Grande con una procesión solemne por las calles de nuestra feligresía, con la cual recordamos la entrada de Nuestro Señor Jesucristo en Jerusalén, dando testimonio de nuestra fe a todo aquel que se cruzó en nuestro camino.

Posteriormente, en la Eucaristía, rememoramos la Pasión y Muerte del Señor, y lo hicimos viviéndolo como un Triunfo, no como un fracaso; pues Jesús vino a dar la vida en rescate por muchos y, cumpliendo la Voluntad del Padre hasta las últimas consecuencias, entregó Su Vida libremente y nos amó hasta el extremo, rescatándonos así a todos del pecado y regalándonos una vida nueva...

 

Muriendo por nosotros en la Cruz, Jesús nos enseñó que la cruz es el único camino a la Vida; un camino de renuncia y de negación a uno mismo, que nos lleva a encontrarnos con Dios.